
La transformación social y económica del municipio de Puerto Lleras y del Ariari tuvo un punto de quiebre durante el gobierno de Alan Jara como gobernador del Meta, con un conjunto de obras estratégicas que mejoraron la calidad de vida de miles de familias y fortalecieron la competitividad del sur del departamento.
Puerto Lleras 17 de enero de 2026. Una de las intervenciones más emblemáticas fue la construcción del Puente La Libertad, un viaducto de 270 metros de longitud sobre el río Ariari, entregado en 2018, que hoy beneficia a más de 45.000 personas de municipios como Puerto Lleras, Puerto Rico, Vista Hermosa, Mesetas y Lejanías. Esta obra, considerada la más importante en materia vial en la región en los últimos años, permitió cerrar una histórica brecha de conectividad en una de las despensas agrícolas más importantes de la media Colombia.
Durante décadas, campesinos y productores debían cruzar el río en condiciones precarias, con altos costos y riesgos. Hoy, gracias a esta infraestructura, el transporte de productos agrícolas y ganaderos es más ágil, seguro y competitivo. Por el puente se movilizan diariamente más de 26.000 litros de leche, además de yuca, plátano y ganado, dinamizando la economía regional y generando confianza para la inversión privada.
Pero la transformación de Puerto Lleras fue integral. En materia de vivienda, durante la administración de Alan Jara se impulsó la construcción de 150 viviendas en el proyecto La Vega y 57 soluciones habitacionales en sitio propio, beneficiando a familias que por años esperaron una oportunidad de acceso a vivienda digna.
En infraestructura vial, se ejecutó la pavimentación de 4.900 metros cuadrados de vías urbanas y 38 kilómetros de vías rurales, mejorando la movilidad, reduciendo tiempos de desplazamiento y facilitando la salida de la producción agrícola hacia los mercados regionales.
La salud pública también fue prioridad. Se logró la terminación del hospital municipal, con ampliación y remodelación del servicio de urgencias, nuevos consultorios, áreas de hospitalización, salas de procedimientos y partos, así como el fortalecimiento del laboratorio clínico, elevando la capacidad de atención para la población local.
En el frente de educación, ciencia y tecnología, se construyó la primera Ciudadela del Saber del municipio, orientada a fomentar la ciencia, la investigación y el acceso al conocimiento. Además, se llevó internet público a 13 sedes educativas, se fortalecieron las competencias en inglés de 256 estudiantes, y se implementaron programas de protección y formación para la niñez y adolescencia, beneficiando a 1.200 menores a través del programa NICOS y 180 jóvenes mediante “Mi Vida al Derecho”.
“Estas no fueron promesas, fueron obras terminadas que cambiaron la vida de la gente”, ha reiterado Alan Jara al recordar este periodo de gestión. Un modelo de gobierno que priorizó resultados, planeación y ejecución, y que hoy se proyecta como experiencia para llevar al escenario nacional.